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Maniobras en tándem: cuándo se necesitan dos grúas

Dos grúas de 100 toneladas no levantan 200. El reparto de carga y la sincronización mandan sobre la aritmética.

Cuando una pieza excede lo que puede levantar cualquier grúa disponible, o cuando es tan larga que una sola no la sostiene sin que se doble, la respuesta es el izaje en tándem: dos equipos trabajando la misma carga al mismo tiempo. Suena a simple suma, y no lo es.

Dos grúas de 100 toneladas no levantan 200

Es el error de partida. En un izaje en tándem cada grúa se calcula con una reducción de capacidad respecto a su tabla, porque el reparto de la carga nunca es perfecto y basta un desnivel o un movimiento desfasado para que una de las dos absorba más de lo previsto.

La regla mental: si la maniobra solo cierra suponiendo reparto exacto al 50%, no cierra. El cálculo se hace con la peor distribución razonable, no con la ideal.

Dónde se reparte la carga

El reparto depende de la posición del centro de gravedad respecto a los dos puntos de amarre. Una trabe de acero con el centro corrido hacia un extremo hace que una grúa cargue mucho más que la otra, aunque las eslingas se vean simétricas. Por eso el peso de la pieza y su centro de masa se confirman antes, no se estiman en sitio.

La sincronización lo es todo

Los dos operadores tienen que subir y girar coordinados. Si uno adelanta al otro, la carga se inclina y el reparto cambia en segundos. Eso se resuelve con tres cosas:

  • Un solo responsable de la maniobra. Una voz que dirige, no dos. El resto observa y reporta.
  • Comunicación por radio en canal dedicado, más señales manuales de respaldo.
  • Movimientos lentos y en un solo eje a la vez. Subir, detener, girar, detener. Nunca dos movimientos simultáneos.

Cuándo conviene y cuándo no

El tándem tiene sentido cuando la pieza es larga y necesita dos puntos de apoyo, cuando no existe acceso para un equipo mayor, o cuando el costo de movilizar una grúa de mucha más capacidad supera al de dos medianas.

No conviene cuando el espacio obliga a que ambas trabajen a radios largos, cuando el piso no garantiza apoyo parejo para las dos, o cuando la ventana de tiempo es tan corta que no da para coordinar sin prisas. En esos casos sale mejor una sola grúa de mayor capacidad, aunque el equipo cueste más.

Lo que pedimos antes de cotizar un tándem

  1. Peso confirmado y ubicación del centro de gravedad.
  2. Largo total y puntos de izaje que marcó el fabricante.
  3. Plano del sitio con las dos posiciones posibles de grúa.
  4. Condición del piso en ambos puntos de apoyo.
  5. Ventana de tiempo disponible, incluyendo si hay que cerrar una vialidad.

¿Dudas con tu maniobra?

Mándanos el peso, las dimensiones y el lugar. Te decimos qué equipo entra y cuánto cuesta.

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